
No estaba equivócado, pasaron aproximadamente 13 años, la acelarada vida elegida me empujò, tome valor, fue un 28 de diciembre, lo recuerdo perfecto…
el problema estaba ahi, un vato de esos que te mandan a terapia, con cuerpo de Dios griego, hecho totalmente a mano, con una actitud de “Boy Fatale”, detalladisimo por los mismos dioses del Olimpo, caminando directamente hacia donde yo estaba; es necio mencionar que tuve que pasar saliva mas de 3 veces en menos de 5 segundos
Y que esperabas? después de un par de festivales, y ver las estrellas tomado a su mano, explicar lo que comenzaba a sentir es como querer explicar el choque de dos protoestrellas que colapsan ciento de sistemas solares en al rededor de un millon de años, pero que, claro, sucedía en un par de segundos justo al interior de mis estomago
En mi defensa solo dirè que Èl sonrío primero.

Deja un comentario